lunes, 10 de diciembre de 2012
Jugando con el color de la naturaleza
La percepción de los colores en el desarrollo infantil
es algo que se puede ir percibiendo en las actividades cotidianas, de hecho es
una excelente idea estimular a los pequeños a aprender los colores de su entorno, para que comiencen a percibir la vida de
una forma aún más consciente. Y esto lo hemos trabajado en esta experiencia.
Esta
actividad ha consistido en alterar, artísticamente, el paisaje produciendo
diferentes sensaciones y efectos en el observador.
Esto nos hace
ver que con un presupuesto 0 podemos trabajar con los niños de muchas maneras a
la vez que se divierten y salen un poco de lo cotidiano, la aburrida rutina de
clase realizando fichas…
Con este
LandArt trabajamos diversos aspectos a la vez:
El color
La
naturaleza
Reciclaje
Dinámica de
grupo
Como
conclusión, una experiencia muy divertida, la cual su realización no nos ha
llevado mucho tiempo, con un resultado genial!
Fotos de nuestro LandArt:
Otros trabajos de compañeras:
Jugando con la Naturaleza:
viernes, 7 de diciembre de 2012
Color
COLOR
La percepción de los
colores en el desarrollo infantil no
está limitada únicamente a la distinción entre los colores primarios, el niño
debe ser perfectamente capaz de distinguir entre el resto de los colores que
corresponden a la amplia gama cromática más conocida.
Los colores son un elemento primordial como medio de
identificación del entorno que nos rodea, no podemos olvidar que los colores
son parte de nuestro sistema de comunicación, si el niño tiene una percepción
normal podrá distinguir entre numerosas combinaciones de los 6 colores básicos:
rojo, amarillo, azul y verde, mas dos colores sin matiz: blanco y negro.
Me gustaría compartir con vosotros/as la siguiente
información que he encontrado:
A
través del estudio de los colores, se pueden obtener
informaciones muy valiosas
sobre el carácter del niño.
Veamos algunos ejemplos:
-
Verde:
los pequeños que eligen este color son
niños optimistas y transmiten
entusiasmo y
vivacidad.
- Naranja:
es un color que gusta a los niños
organizados y silenciosos; no hará
falta decirles que
ordenen su habitación o que se lleven los libros al
cole.
-
Rojo:
es el color de los niños llenos de energía y
de necesidad de destacar, ya sea
en el deporte o en
el colegio.
-
Azul:
los apasionados del azul son niños
reflexivos, con una buena intuición:
ven, sienten y
saben todo. ¡Nadie conseguirá tomarles el pelo! Sin
embargo, no
les gusta sentirse bajo presión.
- Amarillo:
los que prefieren este color son niños
alegres, extrovertidos y
curiosos, y les gustan los
espacios amplios. Están llenos de energía y se
relacionan con todos sus coetáneos.
-
Blanco: este color les gusta mucho a los niños
responsables y
“calculadores”, que tienen los pies en
el suelo, pero que también son muy
espirituales. Con ellos,
es posible hablar de todo.
- Rosa:
es el color de los niños románticos y
amantes de lo bello, que tienden a soñar
con los ojos
abiertos.
- Marrón:
Los pequeños que eligen este color están
lleno de proyectos y saben
realizarlos. También les
gusta ayudar al prójimo.
Moldeando con arcilla. Práctica
Aquí os dejo el resultado de la práctica con arcilla. Un material
que con bajo costo nos permite expresar millones de idea. Y una actividad que
sin duda merece la pena, donde uno aprende divirtiéndose.
Experimentando otra forma distinta de moldear, en la cual no
viene mal de vez en cuando ensuciarnos un poco realizando este tipo de
actividades.
Con ganas de repetir esta práctica :)
Y como resultado...
martes, 4 de diciembre de 2012
Moldeando con arcilla. Explicación en clase.
En esta sesión Ángel nos enseñó a realizar una figura de
escayola con un molde de arcilla.
Solamente necesitamos:
Solamente necesitamos:
- 1 Kg de escayola
- 6kg de arcilla
- Bolsa de plástico (para no manchar demasiado)
- Un recipiente, un palo y agua (para hacer la mezcla de escayola)
Podemos moldear cualquier parte del cuerpo, pero en este
caso nos centramos en las manos para mayor facilidad. Así que en primer lugar
debemos de elegir una posición que nos guste con las manos para nuestra obra.
Se coge la arcilla y se empieza a pegar a las manos pero por
el filo, haciendo un borde. Y una vez hecho empezamos a subir, pegando más
arcilla, hasta cubrir toda la figura (marcando cuidadosamente los elementos que
más significativos: uñas, nudillos, dedos…)
A continuación, con mucho cuidado, le damos la vuelta al
molde y se despegan las manos de él con mucho cuidado, y para que este molde
aguante podremos hacer con la misma arcilla varias pelotas, pegarlas a él y
fijar la base.
Ahora si mojamos el dedo en agua podremos arreglar las
grietas que queden en nuestro molde de arcilla para que luego no queden
reflejados en la escayola
Una vez hecho esto, se realiza la mezcla de escayola. Y
cuando tenga su textura adecuada empezamos a verterla en el hueco de muestro
molde de arcilla, dejando que se llenen todos los espacios poco a poco y de
forma natural.
Dibujo Infantil
Existen muchas formas en que el hombre se ha comunicado y
relacionado con sus iguales, pero sin duda la innata, ha sido la expresión gráfica, destacando el
dibujo. Es por ello que resulta de gran valor que recuperemos esta capacidad
humana y aprendamos con ella a relacionarnos mejor con el entorno y con
nuestros iguales.
El dibujo infantil favorece la escritura, la lectura, la
creatividad, ayuda al niño a tener más confianza en sí mismo, a expresar sus
sentimientos y a madurar psicológicamente. El dibujo es, casi siempre, la
primera gran obra de los niños. Representa su primer gran tesoro expresivo ya
que, a través de los dibujos los niños dicen muchas cosas de sí mismos.
El dibujo se puede convertir, en algunos casos, como un
indicador del estado de ánimo del niño, ya que traduce lo que el niño siente,
piensa, desea, o lo que le inquieta y le hace estar alegre o triste, aspecto
que debemos de considerar de gran importancia a la hora de trabajar con
pequeños y poder ver si su desarrollo es adecuado.
El dibujo es una actividad espontánea y, como tal, hay que
respetarla y considerarla como la gran obra de los niños. Si el niño tiene
ganas de dibujar, anímale siempre a que lo haga.
Empezarán con garabatos, y luego seguirán dibujando formas
más reconocibles. Cuanto más dibujen los niños, mejor dibujarán, y más
beneficios notarán en su desarrollo.
A los 18 meses.
El niño hará garabatos sin cesar, sin sentido y desordenados, pero se divertirá
mucho al descubrir el mundo de los colores y los trazos. Enseñará a todos lo
que ha hecho y será importante que su público le conteste positivamente. Su
coordinación motora en esta etapa todavía es muy precaria. Esta etapa se
denomina auto-expresión. Sentirá curiosidad por las paredes, el suelo, las
revistas, e intentará pintarlos.
A los 2 años. El garabato pasará a ser más
controlado y ya tendrá otro sentido para el niño, que pasará a notar que existe
una relación entre los garabatos y el movimiento de su mano. Querrá dibujar sin
parar y usará más de un lápiz de color para rellenar la hoja. Los trazos de su
dibujo ocuparán partes antes desocupadas del papel. El niño, a esta edad,
empezará a sentir curiosidad y a querer probar otros tipos de lápices y
materiales. La experimentación predominará sobre la expresión.
A los 30 meses, el niño ya será capaz de
controlar un poco más los movimientos de su mano, incluso, de manejar el lápiz.
Sus trazos, ya un poquito más firmes, no saldrán de la hoja. El niño gozará de
una mejor coordinación y es ahí donde aparecerá el dibujo simbólico. Cada
garabato o dibujo que consiga hacer tendrá un nombre y un sentido para él. En
razón de eso, el niño pasará a dibujar mucho más, ya que pasa a ver su creación
como algo real. Un cuadrado para él puede representar una casa. Y un círculo,
aunque mal hecho, puede simbolizar una cabeza u otra cosa. A esta edad, el niño
describirá a los demás lo que ha dibujado, y esperará que lo entiendan.
A partir de los tres o cuatro años, el
dibujo del niño se acercará más a la realidad. Sentirá especial interés en
dibujar a su papá o a su mamá, o a su amiguito, hermano, primo, o alguna otra
figura humana. El uso de cada color tendrá un significado para él. Hay niños
que ya demuestran preferencia por algunos colores. Esta es una etapa
pre-esquemática.
A los cinco años, empezará a dibujar más detalles en sus personajes
y a utilizar los colores más adecuadamente. Dibujará personas con ropa,
llevando algún objeto.
A partir de los seis años, sus dibujos
tendrán pormenores importantes como una mano con cinco dedos, orejas, distintos
pelos, personas sentadas, etc. También se encontrará preparado para dibujar
paisajes, flores en el campo, frutas en los árboles, chimeneas en las casas,
ríos, y todo aquello que se proponga. Siempre debemos considerar que cada niño
es un mundo y que cada uno tiene su propia habilidad además de su debido tiempo
para desarrollarla. Y eso hay que saber respetarlo y no forzar el momento.
``Existen algunas
pistas que pueden orientar a los padres acerca de lo que dice el dibujo de su
hijo. Sin embargo, no hay que olvidar que son pautas puramente orientativas.
Según la especialista canadiense Nicole Bédard, el dibujo dice muchas cosas,
como por ejemplo:
- Posición del dibujo. Todo lo que dibuja el niño en la parte
superior del papel está relacionado con la cabeza, el intelecto, la
imaginación, la curiosidad y el deseo de descubrir cosas nuevas. La parte
inferior del papel nos informa sobre las necesidades físicas y materiales que
pueda tener el niño. El lado izquierdo indica pensamientos que giran en torno
al pasado, mientras el lado derecho al futuro. Si el dibujo se sitúa en el
centro del papel representa el momento actual.
- Dimensiones del dibujo. Los dibujos con formas grandes muestran
cierta seguridad, mientras los de formas pequeñas suelen estar hechos por niños
que normalmente necesitan de poco espacio para expresarse, pero también pueden
mostrar a un niño reflexivo o con falta de confianza.
- Trazos del dibujo. Los continuos, sin interrupciones, suelen
denotar un espíritu dócil, mientras el borrado o cortado puede revelar a un
niño algo inseguro e impulsivo.
- La presión del manejo. Una buena presión indica entusiasmo y
voluntad. Cuanto más fuerte sea, más agresividad existirá, mientras cuanto más superficiales
sean demuestra falta de voluntad o fatiga física.
- Los colores del dibujo. El rojo representa la vida, el ardor, el
activo; el amarillo, curiosidad y alegría de vivir; el naranja, necesidad de
contacto social y público e impaciencia; el azul, la paz y la tranquilidad; el
verde, cierta madurez, sensibilidad e intuición; el negro representa el
inconsciente; el marrón, la seguridad y planificación. Es necesario añadir que
el dibujo de un solo color puede denotar pereza o falta de motivación.
Esas pautas son simplemente unas pinceladas
dentro del gran mundo que es el dibujo infantil. No debemos generalizarlas.
Cada niño es un mundo, así como las reglas de interpretación del dibujo
infantil.´´
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